El 9 de
octubre, los habitantes de la ciudad celebran junto con numerosos
visitantes la Fiesta de la Luz en memoria de la reunificación
alemana.
En septiembre
de 1989 comenzaron las Montagsdemonstrationen (las
manifestaciones de los lunes), protestas a favor de la paz, que
empezaron en las puertas de la Nikolaikirche, y fueron
congregando a un número cada vez mayor de personas. Por aquel
entonces Leipzig pertenecía a la DDR, la República Democrática de
Alemania, y lo que en estas manifestaciones se reclamaba era la unión
de las dos Alemanias. Además, protestaban contra el régimen vigente, SED (Partido Socialista Unificado de
Alemania) exigiendo reformas por amplios sectores de la ciudadanía.
Las imágenes de los ciudadanos de Leipzig bajo el lema Wir sind
das Volk (Nosotros somos el pueblo), donde unas 70.000 personas
marcharon por la ciudad, dieron la vuelta al mundo.
Se trataba de
una protesta pacífica denominada Friedliche Revolution. El
fenómeno se expandió por todo el territorio de la DDR. A
principios de noviembre llegó a Berlín, reuniendo allí a más de
un millón de manifestantes en la famosa Alexanderplatz.
La DDR había
perdido el control. Su presidente, Erich Honecker, había dimitido el
18 de Octubre, y todo se precipitó el 9 de noviembre, tras unas
declaraciones del ministro de propaganda que, por error, anunció la
inmediata moderación de las restricciones para viajar al extranjero.
A raíz de estas afirmaciones, miles de personas se dirigieron al
Muro de Berlín, pensando que este estaría abierto. Sorprendidos
ante tal aglomeración de personas, los guardias fronterizos, sin
órdenes, y sometidos a la presión de la multitud, abrieron los
puntos de paso. Esa misma noche, los ciudadanos de Berlín comenzaron
la demolición del Muro.